sábado, 14 de junio de 2014

Socialismo

Socialismo / Sistema socialista / Revolución socialista / Sociedad socialista / Socialdemocracia / Socialista / Socialdemócrata / Colectivismo
Le Démolisseur, de Paul Signac

Ideología justificada en la consecución de un sistema económico que sustituya al capitalismo. Con base inicial en esta ideología se desarrollaron distintos movimientos políticos, con mayor o menor relación con los movimientos sociales vinculados al movimiento obrero a partir de la Revolución industrial. Marx utilizaba de forma intercambiable los términos "socialista" y "comunista", indicando únicamente que éste último causaba más temor ("un fantasma recorre Europa: el fantasma del comunismo" -Manifiesto comunista, 1848-). También Marx estableció la diferencia conceptual entre el "socialismo utópico" de Proudhon, Louis Blanc, Fourier o Saint Simon y el "socialismo científico" que él propugnaba. La división de la Internacional obrera entre marxistas y bakuninistas se hizo evidente en el IV Congreso de Basilea de 1869 (un 63 % de los delegados se consideraban "anti-autoritarios", siguiendo a Bakunin, un 31 % se consideraban "marxistas", y un 6 % se consideraban "mutualistas" o "prouchonianos" -mientras que tanto marxistas como bakuninistas se identificaban como "colectivistas"). La escisión se concretó en el VIII Congreso de La Haya de 1872; lo que llevó a la fundación de la Segunda Internacional o Internacional socialista en 1889. La denominación "Asociación internacional de trabajadores" (AIT) con la que se fundó la Internacional en el mitin de Saint-Martin's Hall (Londres, 1864) quedó huérfana, y se reivindicó por los grupos anarco-sindicalistas que fundaron una institución con ese nombre en Berlín en 1923. Entre tanto se fueron produciendo dos notables escisiones en el movimiento socialista-marxista: la expulsión de los llamados "revisionistas" (Bernstein, identificables con el "socialismo fabiano", un movimiento reformista inglés cercano al utopismo -William Morris, Grupo de Bloomsbury-) y la que se produjo a consecuencia de la Primera Guerra Mudial, en la que la mayor parte de los partidos socialistas de cada país beligerante (notablemente los de Francia, Alemania e Inglaterra) renunciaron al internacionalismo pacifista (que consideraba a la guerra un asunto entre burgueses, que no concernía a los proletarios) y apoyaron el esfuerzo de guerra. En el caso de Rusia había sido anterior, y por otros motivos, la escisión (1903) entre "mencheviques" y "bolcheviques", pero la actitud de cada uno de ellos hacia la guerra expresó esa diferencia: Kerenski (menchevique) apoyó la continuidad de Rusia en la guerra tras la Revolución de febrero de 1917, mientras que Lenin (bolcheviques) la rechazaba. El triunfo de los bolcheviques rusos en la Revolución de octubre de 1917 o Revolución soviética, y el fracaso de un movimiento similar en Alemania (la revolución espartaquista de noviembre de 1918), llevó a la fundación de dos internacionales: una "comunista", dirigida desde la Unión Soviética, y otra "socialista" o "socialdemócrata", a la que pertenecían los partidos mayoritarios del movimiento obrero en los países de Europa occidental. Estos partidos (el laborista británico, el socialdemócrata alemán,  la SFIO francesa -Sección Francesa de la Internacional Obrera-, el PSOE español)  inicialmente partidarios de la revolución socialista y la dictadura del proletariado, fueron incorporando las tesis antes rechazadas por "revisionistas" o "fabianos" y se integraron en el sistema político de los Estados, que se estaban reconstruyendo como Estados sociales o del bienestar (SozialstaatWelfare State); optaron por posponer la revolución y participar en las instituciones liberal-burguesas para consolidarlas y perferccionarlas en un sentido democrático y social (sufragio universal, derecho de huelga, negociación colectiva), con el propósito de conseguir progresos en las condiciones laborales y vitales de los trabajadores (jornada de ocho horas, seguros de enfermedad, desempleo, jubilación, gratuidad y obligatoriedad de la educación primaria, etc.)

La definición de qué sería un sistema socialista no es unívoca, siendo inicialmente una diferente asignación de los recursos a la que se establece en el capitalismo (mercado libre) y que se entiende injusta: inicialmente se parte de la máxima "a cada cual según su trabajo" (asumiendo que el mercado libre no recompensa adecuadamente el trabajo, en beneficio del capital -teoría de la plusvalía, que parte de la ley de bronce de los salarios expuesta por economistas liberales como Lasalle y Ricardo-), mientras que para los "colectivistas" (Louis Blanc -que sería el origen de la frase-, Marx -Crítica al programa de Gotha-, Lenin -El Estado y la revolución-) sería "cada cual según sus posibilidades y a cada cual según sus necesidades" (es obvia la relación de ambos paradigmas con los conceptos escolásticos de "justicia retributiva" y "justicia distributiva", y su oposición con el paradigma tecnocrático-capitalista de la eficiencia).

En la terminología marxista-leninista, la "sociedad socialista" es un estadio intermedio entre la revolución socialista y la futura "sociedad comunista"; sería una necesidad histórica, determinada por el nivel de desarrollo de las fuerzas productivas y la toma de conciencia de clase por la clase obrera (en la definición de Lenin: Socialismo = electrificación + poder de los soviets). En la sociedad socialista, la clase obrera ha obtenido el poder y lo utiliza contra la clase burguesa-capitalista, no necesariamente de forma pacífica o con mecanismos democráticos, sino mediante la "dictadura del proletariado". Entre otros procedimientos, destaca la expropiación de los medios de producción, que pasan a ser de propiedad colectiva, y la regulación económica con mecanismos ajenos al mercado, que en el sistema soviético se concretaron en la economía planificada. En la sociedad comunista no habría ninguna necesidad de mecanismos coactivos, puesto que se habrá conseguido cambiar al propio ser humano, que ya no tendrá egoísmo ni buscará su interés individual ("hombre nuevo socialista"), y desaparece el propio Estado (con lo que, en el estadio final, se produce la convergencia de ideal socialista con el ideal anarquista -Bakunin- de una sociedad autoregulada desde la base, sin ningún tipo de coacción).

El hecho de que en ningún lugar "realmente existente" se haya llegado a construir tal sociedad comunista limita la experiencia de sistemas autodenominados "socialistas" al "socialismo realmente existente" de la Unión Soviética (1917-1991) y los países del bloque soviético de Europa oriental (1945-1989); mientras que en la actualidad, reclaman tal condición, con distintos grados de alejamiento de este modelo, Corea del Norte, China (en realidad "un país, dos sistemas"), Vietnam y Cuba. Venezuela y otros países hispanoamericanos son identificados más propiamente como "populistas", al igual que otros sistemas autodenominados "socialistas" en países del Tercer Mundo durante la guerra fría, como el denominado "socialismo árabe".

Colomé [Gabriel Colomé, catedrático de Ciencia Política de la Universidad Autónoma (UAB) y ahora presidente del PSC en el Ayuntamiento de Barcelona] rechaza que el soberanismo haya hundido al PSC [Partit dels Socialistes de Catalunya] y cree que hubiera capeado mejor la crisis de haber estado fuerte electoralmente. “Estamos en medio de unionistas y secesionistas y los federalistas recibimos todos los palos”, lamenta. Y vaticina que le aguarda un futuro similar a CiU. Pese a todo, considera que las dos almas del partido seguirán conviviendo porque no se entienden una sin la otra. Niega que sean la catalana y la de raíz española y apunta que son el reflejo de dos tradiciones del socialismo francés: la de Jean Jaurès (jacobina, republicana, obrerista y estatista) y la de Jules Guesde (federal, autogestionaria, cooperativista y anticentralista). “Esta misma crisis se vivió en 1923 y en los años 70”, explica. “Este es el Partit dels Socialistes. El singular mata a este partido porque es plural. No se puede expulsar al otro”. (Ángels PinyolEl soberanismo apuntilla al PSCen El País, 14 de junio de 2014). Curiosamente, Jaurès es el mártir del internacionalismo proletario (se opuso a la entrada de Francia en la I Guerra Mundial y fue asesinado por ello), mientras que Guesde fue, con Lafargue (el vulgarizador del marxismo, y su introductor en España), aquellos de quien Marx, a la vista de la clase de "marxismo" que propugnaban: Ce qu'il y a de certain, c'est que moi je ne suis pas marxiste.

Véase también Ideología, Economía y política-Sistema económico Espectro político, Movimiento obrero, Marxismo, Revisionismo, Comunismo, Socialismo humanista, Progresismo, Populismo,

Socialismo árabe > Socialismo

Socialismo con características chinas > China

Socialismo científico-Socialismo utópico > Socialismo

Socialismo en un solo país > Comunismo-Estalinismo

Socialismo fabiano > Revisionismo

Socialismo humanista / Socialismo de rostro humano / Marxismo humanista
http://es.wikipedia.org/wiki/Marxismo_humanista
Véase también Socialismo, Marxismo, Hombre-Rostro humano

Socialismo real / Socialismo realmente existente > Comunismo

Socialismo utópico-Socialismo científico > Socialismo